Cómo hacer hormigón con tus propias manos: proporciones y mezclado
Guía breve para fabricar hormigón con tus propias manos
El hormigón no solo se utiliza en la construcción de edificios, sino también para fabricar distintos elementos: balaustres, losas de pavimento, encimeras de cocina o incluso jarrones. Las tecnologías modernas permiten que, en algunos usos, el hormigón compita con piedra natural como el mármol o el granito. Si se decide no comprar hormigón preparado y hacerlo por cuenta propia, es importante elegir bien las proporciones de cemento, arena, grava y agua: la resistencia y la utilidad dependen de la composición de la mezcla, la calidad de los áridos, la relación agua/cemento y el curado después del vertido.
Para hacer hormigón con tus propias manos, primero conviene entender su composición. El hormigón es una mezcla de cemento, agua, árido fino (arena) y árido grueso, normalmente piedra triturada o grava. Si hace falta, se añaden plastificantes y otros aditivos para ajustar la trabajabilidad de la mezcla, el tiempo de fraguado, la resistencia a las heladas o la facilidad de colocación.
La característica principal del hormigón es la resistencia a compresión, que se mide en megapascales (MPa). En la práctica técnica se designa por clases, por ejemplo B7,5–B80, mientras que en recetas domésticas se usan a menudo marcas como M100, M150, M200, M300 y superiores. Para preparar hormigón en casa hay que definir antes el uso: capa de limpieza, camino, solera, cimentación u otro elemento requieren proporciones y resistencias distintas.
La variante más simple de hormigón es una mezcla de arena gruesa y mortero de cemento común. Este hormigón se usa principalmente como base bajo cimientos, y solo sirve para proteger contra el asentamiento del cimiento y la entrada excesiva de humedad.
Los hormigones más resistentes se fabrican con árido grueso: piedra triturada o grava adecuada. Para trabajos domésticos suele usarse árido limpio de unos 5-20 mm, y en algunas tareas hasta 5-35 mm. La calidad del hormigón depende directamente de la composición de la mezcla, la granulometría y la limpieza de todos los componentes.
Cómo hacer hormigón en casa
El primer componente obligatorio es el cemento, que une todos los demás componentes. Normalmente se usa cemento de marca 500 y, en algunos casos, 400, aunque con este último la resistencia disminuye. Es mejor comprar el cemento justo antes de usarlo, ya que durante un almacenamiento prolongado pierde sus cualidades. La relación aproximada es la siguiente:
- Más de 1 mes: pérdida aproximada del 10 por ciento de resistencia.
- Más de 2 meses: pérdida aproximada del 20 por ciento.
- Más de 6 meses: pérdida aproximada del 30-50 por ciento.
- Más de un año: el cemento no es apto para su uso.
El cemento debe estar suelto y seco. No conviene ahorrar comprando material húmedo, sin marcar o rebajado, ya que esto puede afectar a la seguridad más adelante.
El segundo componente es la arena. La arena adecuada para preparar hormigón tiene una fracción de 1,5 a 5 mm, un tamaño uniforme con una variación no superior a 1-2 mm y no debe contener impurezas extrañas. Estas últimas pueden perjudicar las propiedades futuras del hormigón. Según GOST, la arena debe corresponder a la primera clase: esto significa que contiene como máximo un uno por ciento de impurezas y partículas diversas, y que su coeficiente de filtración es de 5-7 m/día. A la primera clase corresponden la arena de río y de mar, que, a diferencia de la arena de cantera, no tienen una fracción tan fina y son más limpias.
Para comprobar la calidad se puede hacer una prueba sencilla en casa. Hay que poner un puñado de arena en un frasco con agua, agitarlo y esperar aproximadamente un día. El agua sobre la arena sedimentada debe quedar limpia o ligeramente turbia. En ese caso, la arena puede utilizarse.
El tercer componente es la piedra triturada, que no debe sustituirse por guijarros. Estos últimos, a diferencia de la piedra triturada, tienen una superficie demasiado lisa y no se unirán bien con el mortero de hormigón. La piedra triturada es rugosa y con aristas, lo que favorece una buena adherencia. Solo se utiliza piedra triturada con tamaño de 5 a 35 mm. Las fracciones mayores rara vez se emplean en producción. La piedra triturada debe contener la menor cantidad posible de polvo o inclusiones arcillosas.
El cuarto componente es el agua. Solo se usa agua limpia, sin aceites, limo, contaminación orgánica ni impurezas agresivas. La cantidad de agua conviene controlarla no “a ojo”, sino por la relación agua/cemento: en mezclas corrientes suele estar aproximadamente entre 0,4 y 0,6 en masa. El exceso de agua aumenta la porosidad y reduce la resistencia del hormigón, mientras que la falta de agua dificulta el mezclado y la colocación. La regla práctica sigue siendo sencilla: si el agua es potable, normalmente sirve para preparar hormigón.
El quinto componente son los posibles aditivos, como plastificantes, distintos componentes auxiliares, fibras de refuerzo o cal. A veces esta última se añade para facilitar el proceso de nivelado de la superficie. Sin embargo, puede perjudicar la unión normal del cemento con el relleno, lo que influirá en la resistencia. Los plastificantes se utilizan para dar al mortero de hormigón mayor fluidez o, por el contrario, mayor viscosidad. Su uso reduce o aumenta la cantidad de agua necesaria. El hormigón fluido se usa al verter cimientos de forma compleja: rellena más rápido y de forma más fiable todos los huecos y cavidades. Para aportar propiedades más avanzadas se utilizan distintos componentes auxiliares. Sus propiedades pueden ser diversas: asegurar el fraguado y endurecimiento del hormigón a bajas temperaturas o en ausencia de humedad. Cuando se usa hormigón para una solera fina, se añaden fibras de refuerzo, como fibra especial de polipropileno o de policloruro de vinilo, que ayudan a evitar situaciones en las que el hormigón se dispersa.
Proporción de materiales para preparar hormigón en casa
A continuación se muestran tablas orientativas de proporciones de cemento M400 y M500, arena y piedra triturada para marcas habituales de hormigón. Sirven para un cálculo preliminar, pero en estructuras importantes o portantes la dosificación debe comprobarse según el proyecto, las normas y las características reales de los materiales. Cemento M400:
| Marca de hormigón | Composición, en kilogramos (C:A:P) | Volumen por 10 l de cemento, en litros (A:P) | Cantidad de hormigón obtenida a partir de 10 litros de cemento, en litros |
| 100 | 1:4,6:7,0 | 41:61 | 78 |
| 150 | 1:3,5:5,7 | 32:50 | 64 |
| 200 | 1:2,8:4,8 | 25:42 | 54 |
| 250 | 1:2,1:3,9 | 19:34 | 43 |
| 300 | 1:1,9:3,7 | 17:32 | 41 |
| 400 | 1:1,2:2,7 | 11:24 | 31 |
| 450 | 1:1,1:2,5 | 10:22 | 29 |
Cemento M500:
| Marca de hormigón | Composición, en kilogramos (C:A:P) | Volumen por 10 l de cemento, en litros (A:P) | Cantidad de hormigón obtenida a partir de 10 litros de cemento, en litros |
| 100 | 1:5,8:8,1 | 53:71 | 90 |
| 150 | 1:4,5:6,6 | 40:58 | 73 |
| 200 | 1:3,5:5,6 | 32:49 | 62 |
| 250 | 1:2,6:4,5 | 24:39 | 50 |
| 300 | 1:2,4:4,3 | 22:37 | 47 |
| 400 | 1:1,6:3,2 | 14:28 | 36 |
| 450 | 1:1,4:2,9 | 12:25 | 32 |
Respetar las proporciones ayuda a obtener un hormigón con la densidad y resistencia necesarias. Al mismo tiempo, las propiedades reales de la mezcla dependen de la humedad de la arena, la granulometría y limpieza de la piedra triturada, la actividad del cemento, la cantidad de agua y la calidad de la compactación.
Mezclado del hormigón
Aquí conviene recordar la regla principal: las cantidades pequeñas y no críticas pueden mezclarse a mano, pero así es difícil conseguir una mezcla estable y homogénea. Para cimientos, soleras, losas y otros trabajos responsables es mejor usar una hormigonera: las pausas largas, el mezclado insuficiente y la distribución irregular del agua pueden reducir notablemente la resistencia del hormigón terminado.
Por eso, para mezclar hormigón hay que usar una hormigonera. Un equipo común con motor de 0,5 a 1 kW y cuba de 200 litros es suficiente. El hormigón se mezcla así:
- Se vierte en la cuba la cantidad necesaria de agua, excepto el 10-15 %, que se añadirá un poco más tarde.
- Se añade el cemento, también dejando aparte el 10-15 %, igual que con el agua.
- Se echa la arena y se mezcla durante unos 2-3 minutos para distribuir todos los componentes de forma uniforme.
- En esta etapa se añaden todos los componentes adicionales necesarios.
- Se añade la piedra triturada u otro árido.
- Por último, se mezclan aparte los restos de agua y cemento. La lechada resultante se añade a la cuba.
Todo el proceso dura aproximadamente unos 10 minutos. No conviene excederse, porque si se mezcla demasiado tiempo, el cemento empezará a fraguar.
Vertido del hormigón
Para verter y distribuir correctamente el hormigón, hay que colocarlo de manera uniforme, compactarlo y comprobar que no queden burbujas de aire en el mortero. Para estas tareas se utiliza la vibración, que permite compactar el hormigón de forma rápida y de calidad. Esto puede lograrse con herramientas especiales. Según el trabajo realizado, estas herramientas se sumergen en el mortero o, en el caso de una solera, trabajan la superficie del hormigón. Así la superficie se nivela y el hormigón se compacta. Si no hay posibilidad de usar herramientas profesionales y se quiere probar la preparación de hormigón en casa, se puede intentar hacerlo manualmente. Para la vibración se usa una maza, con la que se dan golpes uniformes en los laterales del encofrado y en los listones que unen las tablas de los paneles.
Durante el vertido del hormigón también es obligatorio liberar todo el aire del mortero. Para ello se usa una varilla de armadura puntiaguda, con la que se perfora el hormigón en toda su profundidad. Al verter la siguiente capa, se debe perforar la capa anterior unos 10 cm para asegurar una unión fiable.
Como resultado, en la superficie debe formarse una capa uniforme y el hormigón debe quedar bien compactado. Después solo queda nivelar la capa superior. Esto se hace en varias pasadas durante 2-3 horas.
Para el endurecimiento y la protección, el hormigón debe cubrirse con una película u otro material que conserve la humedad. Durante los primeros días es importante evitar que la superficie se seque demasiado rápido: un curado húmedo correcto reduce el riesgo de grietas y ayuda al hormigón a ganar resistencia.
Normalmente se puede caminar con cuidado sobre una capa pequeña después del endurecimiento inicial, pero el plazo exacto depende de la mezcla, la temperatura y el espesor del vertido. La resistencia de cálculo del hormigón suele evaluarse a los 28 días. Con un curado húmedo favorable, la ganancia de resistencia puede continuar después, por lo que en trabajos importantes los plazos de desencofrado y carga deben elegirse según el proyecto, las condiciones de curado y los requisitos de la mezcla concreta.
Preguntas frecuentes
Que proporciones de hormigon sirven para trabajos caseros?
Para trabajos domesticos sencillos se pueden usar las proporciones orientativas de cemento, arena y arido indicadas en las tablas para la resistencia necesaria. Para cimentaciones, elementos portantes y vertidos importantes, la mezcla debe definirse segun el proyecto y las propiedades reales de los materiales.
Por que no conviene anadir demasiada agua al hormigon?
El exceso de agua facilita la colocacion, pero despues del endurecimiento deja mas poros y reduce la resistencia. Por eso el agua debe dosificarse poco a poco y controlarse por la relacion agua-cemento, no solo por la fluidez aparente.
Cuanto tiempo tarda el hormigon en ganar resistencia?
La resistencia de proyecto del hormigon suele evaluarse a los 28 dias. Durante los primeros dias es clave el curado: la superficie debe protegerse del secado rapido, el sobrecalentamiento, las heladas y el viento fuerte.