Cuánto tarda en secar el hormigón: resistencia y curado
Respuesta corta: en condiciones normales, alrededor de +20 °C, la principal referencia para un hormigón corriente son 28 días. Durante las primeras horas el hormigón fragua, en los primeros 3–7 días es especialmente importante un curado adecuado y a los 28 días suele comprobarse la resistencia especificada. Sin embargo, 28 días no significan «secado completo» en términos de humedad: el hormigón puede seguir perdiendo humedad y ganando resistencia durante bastante más tiempo.
Si la cuestión es específicamente la eliminación de humedad residual, también importa el espesor del hormigón. En igualdad de condiciones, una capa de 10–20 cm suele perder humedad más rápido que un elemento de 40–60 cm. Pero el aumento de espesor no puede convertirse en un multiplicador sencillo de días: el tiempo real depende simultáneamente de la dosificación, la temperatura, la humedad relativa del aire, el curado y de si el hormigón puede secarse por una o por varias caras.
Si la pregunta práctica es «¿cuándo puedo usar el hormigón?», el plazo depende de la carga. En una losa corriente, a menudo se puede caminar con cuidado después de unas 24–48 horas, pero es solo una referencia orientativa: el frío, la composición de la mezcla y los aditivos pueden modificarla considerablemente. Para vehículos, retirada de encofrado portante o cargas de cálculo, el tiempo transcurrido no basta; hay que atender a la resistencia requerida.
Después del vertido, la mezcla primero fragua y después endurece por hidratación, la reacción química de los materiales cementantes con el agua. Por eso, perder humedad y ganar resistencia no son el mismo proceso.
Cuánto tarda en secar el hormigón: plazos por etapas
| Etapa | Plazo aproximado en condiciones normales | Qué significa |
|---|---|---|
| Fraguado | primeras horas | La mezcla pierde plasticidad y empieza a convertirse en un material sólido. Esto aún no significa que esté lista para soportar cargas. |
| Caminar con cuidado sobre una losa corriente | unas 24–48 horas | La superficie suele estar suficientemente dura para una carga peatonal ligera si el hormigón ha endurecido en condiciones normales. |
| Periodo principal de curado | normalmente 3–7 días | Es especialmente importante conservar la humedad y una temperatura adecuada para que la hidratación no se interrumpa. |
| Edad de referencia de la resistencia | normalmente 28 días | A esta edad se evalúa con mayor frecuencia la resistencia especificada del hormigón estructural corriente, salvo que el proyecto indique otra cosa. |
| Secado completo según la humedad residual | no hay un plazo fijo | En suelos y soportes el hormigón puede tardar semanas o meses en secar; la aptitud se determina por la humedad admisible, no solo por el calendario. |
Estos plazos son referencias y no una tabla universal para cualquier mezcla. Un hormigón de endurecimiento rápido puede estar listo para determinadas operaciones mucho antes, mientras que el hormigón corriente endurece más lentamente a baja temperatura.
Por qué el hormigón no solo «se seca»
Cuando el agua se evapora de una superficie mojada, el material realmente se vuelve más seco. Pero la resistencia del hormigón de cemento se desarrolla principalmente por hidratación, no por la evaporación del agua.
Para que esta reacción avance hacen falta agua y una temperatura adecuada. Si el hormigón fresco pierde humedad demasiado rápido, la hidratación se limita y la superficie se vuelve más vulnerable a fisuras por retracción y a una peor calidad. Por eso, después del vertido el hormigón necesita curado: hay que conservar unas condiciones de humedad y temperatura que permitan un endurecimiento normal.
De ahí la diferencia entre:
- fraguado: transición de la mezcla fresca desde un estado plástico hasta perder su trabajabilidad;
- endurecimiento: desarrollo posterior de resistencia;
- curado del hormigón: medidas para retener humedad y mantener la temperatura necesaria para un endurecimiento adecuado;
- secado: eliminación de humedad del material, que por sí sola no significa haber alcanzado la resistencia necesaria.
Qué significan realmente los 28 días
La edad de 28 días se utiliza ampliamente como referencia para ensayar la resistencia a compresión. Es práctica para el diseño, la producción y la aceptación del hormigón porque permite comparar mezclas a una misma edad de ensayo.
Pero el número 28 no significa que las reacciones químicas se detengan el día 29. En condiciones favorables, el hormigón puede seguir ganando resistencia después. A la inversa, un curado deficiente o una temperatura baja pueden ralentizar el desarrollo de resistencia durante las primeras edades.
Además, no todas las mezclas modernas se diseñan necesariamente con una resistencia de control precisamente a los 28 días. Cuando se emplean determinados materiales cementantes suplementarios, la documentación del proyecto puede prever ensayos a edades posteriores.
Por eso conviene dividir la pregunta «¿cuánto tarda en secar el hormigón?» en tres preguntas distintas:
- cuándo está la superficie suficientemente endurecida para no dañarla;
- cuándo se puede retirar un encofrado o apuntalamiento concreto;
- cuándo ha alcanzado el elemento la resistencia necesaria para la carga prevista.
La respuesta puede ser diferente en cada caso.
Por qué no debe usarse una tabla universal de «resistencia por días»
La regla popular según la cual el hormigón siempre alcanza un porcentaje determinado de resistencia al cabo de 1, 3, 7 o 14 días es demasiado aproximada para tomar decisiones sobre la carga de una estructura.
La velocidad de endurecimiento cambia con:
- el tipo y la cantidad de cemento;
- la relación agua/cemento;
- los materiales cementantes suplementarios;
- los aditivos químicos;
- la temperatura real del hormigón;
- la humedad y el método de curado;
- las dimensiones y la masividad del elemento;
- la temperatura inicial de la mezcla y del soporte.
Por ejemplo, una mezcla de alta resistencia inicial puede desarrollar resistencia mucho más deprisa que un hormigón corriente. Un hormigón con determinadas adiciones minerales puede, por el contrario, desarrollar una parte importante de su resistencia de proyecto más tarde. El tiempo frío también ralentiza la hidratación.
Por tanto, una referencia como «7 días = 70 %» no debe aplicarse automáticamente a cualquier hormigón. Si la resistencia afecta a la seguridad del desapuntalado, la instalación de equipos o la puesta en carga, debe utilizarse el criterio previsto por el proyecto y, cuando sea necesario, comprobarse la resistencia real del hormigón en la estructura.
Cómo influye el espesor del hormigón en el tiempo de secado
Sí. Si por «secado» se entiende la disminución de la humedad residual, el espesor del elemento es uno de los factores que influyen directamente en el plazo. El espesor de una losa es uno de los principales parámetros de secado junto con la cantidad inicial de agua de la mezcla, el tipo de hormigón, el método de curado, la temperatura y la humedad relativa del aire.
La explicación es sencilla: la humedad cercana a una superficie expuesta sale más deprisa, mientras que el agua de las capas interiores tiene que desplazarse a través de la estructura porosa del hormigón hasta la superficie. Cuanto más grueso es el elemento, mayor es el recorrido. El proceso es especialmente lento cuando el hormigón puede perder humedad principalmente por una sola cara.
Las distintas espesores pueden compararse así:
| Espesor del elemento de hormigón | Qué ocurre con el secado de la humedad residual |
|---|---|
| 10 cm | Capa relativamente fina. Con la misma composición y condiciones, el recorrido de la humedad hasta la superficie es menor, por lo que esta losa suele secar más rápido que otras más gruesas. |
| 20 cm | Las capas interiores ya se encuentran más alejadas de la superficie, por lo que la disminución de humedad suele tardar más que en una losa de 10 cm. |
| 40 cm | Elemento grueso. La humedad puede permanecer mucho más tiempo en la zona central y una estimación basada solo en el calendario resulta menos fiable. |
| 60 cm | Elemento muy masivo: el recorrido desde el centro es aún mayor. La humedad residual no debe estimarse asignando simplemente un número de días; cuando sea necesario, debe medirse. |
Se trata de una comparación, no de una tabla de plazos normativos. No puede afirmarse que 40 cm tarden exactamente el doble que 20 cm, ni que 60 cm tarden tres veces más. El transporte de humedad no depende solo del espesor. También influyen mucho la relación agua/cemento, los áridos y materiales cementantes, la temperatura, la humedad ambiental, el curado inicial, el humedecimiento posterior y el número de superficies expuestas al secado.
En los suelos de hormigón esto es especialmente importante antes de colocar revestimientos sensibles a la humedad. Incluso en buenas condiciones interiores, una losa nueva puede necesitar semanas o meses para llegar al nivel de humedad admitido por el fabricante del revestimiento. Por ello, antes de parquet, vinilo, revestimientos continuos y otros sistemas sensibles, es más correcto medir la humedad real del soporte con el método previsto que basarse solo en la edad del hormigón.
Tampoco debe relacionarse directamente el espesor con la «regla de los 28 días». Los 28 días se refieren principalmente a una edad de referencia habitual para la resistencia, no al secado completo de la humedad. Un elemento grueso no tiene que «secar para ganar resistencia» de forma proporcional a su espesor; las decisiones sobre desencofrado y carga siguen dependiendo de la resistencia necesaria y de las condiciones de endurecimiento.
Cómo influye la temperatura en el endurecimiento del hormigón
La temperatura es uno de los factores principales que controlan la velocidad de hidratación. En general, las reacciones iniciales avanzan más rápido a temperaturas más altas y más despacio cuando la temperatura baja.
Por debajo de aproximadamente 5 °C, la hidratación se ralentiza notablemente. Si existe riesgo de congelación, el hormigón fresco necesita protección especial: una congelación temprana puede dañar su estructura antes de que haya desarrollado suficiente resistencia.
Una temperatura muy alta tampoco significa automáticamente un mejor resultado. La evaporación rápida del agua y un endurecimiento inicial acelerado pueden empeorar las condiciones de formación de la estructura del hormigón. Con tiempo caluroso son especialmente importantes el control de la temperatura de la mezcla, la protección frente al secado rápido de la superficie y el inicio oportuno del curado.
Por eso no es correcto comparar tiempos de endurecimiento sin indicar la temperatura. Una misma mezcla puede desarrollar resistencia a velocidades muy distintas en condiciones frías y cálidas.
Por qué el hormigón necesita curado después del vertido
El curado comienza después de colocar y acabar la superficie, cuando el método elegido ya no puede dañar el hormigón fresco. Su objetivo es reducir la pérdida de humedad y mantener las condiciones en las que la hidratación puede continuar.
En la práctica se utilizan distintos métodos:
- cubrir con lámina de plástico;
- utilizar cubiertas húmedas;
- mantener periódicamente húmeda la superficie cuando el procedimiento lo permita;
- aplicar productos de curado que formen una membrana;
- usar mantas aislantes y calefacción en tiempo frío;
- proteger del sol y del viento en tiempo cálido y seco.
El curado no puede reducirse a la regla «regar el hormigón varias veces al día». El método depende de la superficie, la temperatura, el viento, la humedad relativa, la mezcla y el acabado posterior. Algunos productos de curado filmógenos, por ejemplo, pueden ser incompatibles con un revestimiento posterior si no se eliminan o si el fabricante exige otro tipo de soporte.
Las recomendaciones del sector suelen prever curado durante los primeros días; la duración concreta la establecen el proyecto, la especificación de la mezcla y las condiciones de la obra. El final del periodo de curado no debe confundirse con la autorización para aplicar la carga de cálculo completa.
Cuándo se puede caminar sobre el hormigón
No existe un único plazo de tránsito peatonal válido para cualquier mezcla y cualquier clima. La superficie debe haber endurecido lo suficiente para que el calzado, las herramientas o los trabajos posteriores no la dañen.
En pequeñas obras no estructurales, el plazo suele tomarse de las instrucciones del fabricante de la mezcla seca o de las recomendaciones del proveedor de hormigón preparado, teniendo en cuenta la temperatura real. Si el hormigón forma parte de una estructura portante, que los trabajadores puedan acceder a la superficie no significa que el elemento ya esté listo para soportar su carga de proyecto.
Es decir, «se puede caminar con cuidado» y «se puede colocar maquinaria pesada» son condiciones completamente distintas.
Cuándo se puede retirar el encofrado
El plazo de retirada depende de la función del encofrado.
Los paneles laterales que no soportan el peso del elemento trabajan de forma diferente al fondo de encofrado de una losa o viga y a los puntales situados debajo. En elementos estructurales horizontales, retirar los apoyos demasiado pronto puede provocar una flecha excesiva, fisuras o daños en un hormigón que aún no tiene suficiente resistencia.
Por eso, en estructuras portantes el criterio correcto es alcanzar la resistencia necesaria, no simplemente contar los días transcurridos. La resistencia real en la estructura se evalúa mediante el método previsto en el proyecto, por ejemplo con probetas curadas en condiciones comparables a las del elemento o con otros métodos de control permitidos.
Un plazo de calendario solo debe usarse cuando esté establecido por la documentación de proyecto o el procedimiento de ejecución aplicable a esas condiciones concretas.
Cuándo se puede cargar el hormigón
Las cargas son muy distintas: una persona, equipo ligero, materiales almacenados, un vehículo, el montaje de la planta siguiente o la carga permanente de cálculo. Por eso no existe una respuesta universal a «¿cuántos días deben pasar antes de cargar el hormigón?».
En un elemento portante, lo importante es la resistencia necesaria en el momento de aplicar la carga. Esa resistencia puede ser distinta de la clase o nivel especificado para la edad de referencia.
Es especialmente peligroso trasladar plazos domésticos a:
- losas y vigas;
- pilares y muros portantes;
- cimentaciones para maquinaria pesada;
- elementos pretensados;
- estructuras cargadas en tiempo frío;
- elementos de grandes luces o elevado peso propio.
En estos casos, la secuencia de desencofrado y puesta en carga debe estar definida por el proyecto y el procedimiento de ejecución.
Qué ralentiza más el desarrollo de resistencia
La mayoría de los problemas no aparecen porque el hormigón «no haya tenido tiempo de secarse», sino por unas condiciones de endurecimiento desfavorables.
Temperatura baja
Cuanto más frío está el hormigón, más lentas son las reacciones de hidratación. Al acercarse a la temperatura de congelación, se necesita un procedimiento de hormigonado en tiempo frío y control de temperatura.
Pérdida de humedad
El aire seco, el viento, un soporte caliente y la radiación solar aceleran la evaporación desde la superficie. Esto es especialmente crítico a edades tempranas, cuando el hormigón aún no ha desarrollado suficiente resistencia.
Adición incorrecta de agua
Añadir agua sin control a una mezcla preparada modifica la relación agua/cemento y puede reducir la resistencia y la durabilidad. Si la mezcla está demasiado rígida o ha perdido trabajabilidad, debe ajustarse según el procedimiento y las exigencias del proveedor, no con una cantidad arbitraria de agua.
Composición de la mezcla
Distintos cementos, componentes minerales y aditivos químicos modifican la velocidad de endurecimiento a edades tempranas y posteriores. Por eso, una mezcla concreta no puede juzgarse solo por su edad.
Cómo evaluar correctamente si el hormigón está listo
Para trabajos pequeños no estructurales, consulte primero la documentación de la mezcla concreta o las recomendaciones del proveedor. Allí pueden indicarse las condiciones de aplicación, la temperatura mínima, la duración del curado y el tiempo permitido antes de la operación siguiente.
Para un elemento portante, el procedimiento es diferente:
- determinar qué resistencia se necesita antes de retirar el encofrado o aplicar la carga;
- tener en cuenta la temperatura real y las condiciones de endurecimiento;
- utilizar el método de verificación de resistencia previsto por el proyecto;
- no sustituir la comprobación por una tabla universal de porcentajes de resistencia por días;
- en caso de duda, no acelerar el desencofrado ni la carga sin aprobación del proyectista o del responsable técnico.
Este enfoque es más fiable que intentar determinar la disponibilidad del hormigón únicamente por el número de días desde el vertido.
Artículos relacionados
- Si el hormigón se prepara en obra, consulte primero las proporciones y el proceso de mezclado del hormigón.
- Para calcular la masa de una estructura, utilice los datos sobre densidad y peso de 1 m³ de hormigón.
- Puede ver ejemplos de estructuras y usos en el artículo sobre aplicaciones del hormigón.
Lo esencial
Si necesita una respuesta simple a «¿cuánto tarda en secar el hormigón?», para un hormigón corriente a temperatura normal la principal referencia son 28 días hasta la edad habitual de control de resistencia. El fraguado dura horas, el tránsito peatonal ligero sobre una losa corriente suele ser posible después de unas 24–48 horas, y el periodo de curado especialmente importante abarca aproximadamente los primeros 3–7 días.
Sin embargo, el hormigón no queda «listo» en un día fijo. Veintiocho días no son un plazo universal de secado completo de la humedad ni una autorización automática para cualquier carga. Cuanto mayor es el espesor, más lentamente suele perder humedad residual: en igualdad de condiciones, 40–60 cm secarán más despacio que 10–20 cm, pero esa diferencia no puede convertirse en un número fijo de días. En estructuras portantes, el desencofrado y la carga deben basarse en la resistencia requerida y comprobada; para revestimientos de suelo, en la humedad residual admisible del soporte.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda en secar el hormigón a unos +20 °C?
Si por secado se entiende el endurecimiento y el desarrollo de resistencia, la referencia práctica principal para un hormigón corriente es la edad habitual de control de 28 días. La mezcla fragua durante las primeras horas y el curado activo suele ser especialmente importante durante los primeros 3–7 días. Aun así, el hormigón no tiene por qué estar completamente seco en términos de humedad a los 28 días: la humedad residual puede seguir disminuyendo durante mucho más tiempo.
¿Influye el espesor del hormigón en el tiempo de secado?
Sí. Con la misma composición y condiciones, un elemento más grueso suele tardar más en secarse en términos de humedad residual, porque la humedad de las capas interiores debe recorrer una distancia mayor hasta una superficie expuesta. La relación no es lineal: no puede suponerse que 40 cm tarden exactamente el doble que 20 cm. En suelos y revestimientos, es preferible comprobar la humedad real en lugar de basarse solo en el espesor y el número de días.
¿El hormigón está completamente seco a los 28 días?
No. Veintiocho días es una edad de referencia muy utilizada para comprobar la resistencia especificada del hormigón. El endurecimiento puede continuar después si se mantienen unas condiciones adecuadas de temperatura y humedad. Por eso, 28 días no es un momento universal de secado completo ni de finalización absoluta del desarrollo de resistencia.
¿Cuándo se puede retirar el encofrado del hormigón?
No existe un plazo único en días. El encofrado, y especialmente los puntales o apeos, se retira cuando se ha alcanzado la resistencia necesaria, teniendo en cuenta el tipo de elemento, la luz, las cargas, la temperatura y las exigencias del proyecto. En estructuras portantes, el momento no debe fijarse solo por calendario, sino por la resistencia del hormigón realmente comprobada en la estructura.